El Tantra no es una descarga de excitación sexual, que va y vienen sin más, sino un proceso de gran valor por el cual se obtiene inmensa cantidad de energía para crecer espiritualmente.
Durante décadas el arte fue subestimado sobre los efectos positivos que podría tener en el desarrollo de los infantes, pero en la actualidad diversas investigaciones han dejado ver los grandes beneficios que se pueden obtener de él en diversas áreas humanas.